Heliopolis en Egipto

La ciudad de Heliopolis en Egipto se ha convertido en los últimos años en un destino turístico con una creciente popularidad. Los restos de esta ciudad del antiguo Egipto están ubicados en el extremo nordeste de El Cairo, en el distrito de Mataria, estando conectada al Nilo por un canal que desembocaba en su ribera occidental.

Vale la pena explorarla, si estás interesado por conocer la que una vez fue la Capital del nomo XIII del Bajo Egipto. Por los egipcios fue conocida como Iunu, que significa “pilar”, mientras que fueron los griegos quienes le dieron el nombre por el que es conocida en el presente, el de Heliopolis. Heliopolis significa «ciudad del Sol», por ser la sede principal del culto al dios solar Ra.

Esta ciudad no fue cualquiera, puesto que tenía un lugar de honor como una de las tres ciudades más importantes del Antiguo Egipto junto con Tebas y Menfis. Por lo que visitarla es un recorrido imperdible.

Qué ver y visitar en Heliopolis

Esta ciudad desde su existencia que comenzó aproximadamente en el año 3000 a.C. en la dinastía II, fue convertida en un centro astronómico que tuvo durante el reinado de Dyeser al famoso Imhotep como su Jefe de los observadores.

Siendo su templo solar mencionado en diversas inscripciones, pero que hasta el momento no ha podido ser hallado. Este templo era conocido como uno de los mayores y más importantes templos de Egipto, tal era su magnitud que se estima que en éste trabajaron un aproximado de 10.000 personas.

Y si bien esta ciudad fue de una grandeza legendaria, hay que explicar, que luego de su declive, la misma fue saqueada, provocando así que la mayoría de los restos de sus monumentos y edificios fuesen empleados para construir nuevas edificaciones de El Cairo antiguo.

Es por ello que la pregunta de qué ver y visitar en Heliopolis, recae en los restos de templos, muros dedicados a Amón y Ra, y algunas pocas tumbas. Así como su pieza más destacada que es el Obelisco de Senusret I, éste obelisco está construido en granito rojo, y que formaba parte del Templo de Ra-Atum construido por Senusret I de la Dinastía XII.

Este obelisco tiene la curiosidad, de que aun en la actualidad conserva su posición original en Al-Masalla. Sus imponentes medidas son de 21 m (69 pies) de altura y tiene un peso 120 toneladas (240,000 lbs).

Para 1993, que fue cuando el carácter turístico de Heliópolis comenzó a consolidarse como tal, fueron descubiertas una serie de estatuas de piedra caliza, un sarcófago de granito y una estela de la dinastía XVIII que conmemoraba la construcción de los muros que rodeaban el templo principal.

Todos estos elementos, fueron dispuestos en torno al gran obelisco para que los turistas pudieran apreciarlos con más facilidad.

Para el 2001 otro descubrimiento, aumento el número de atractivos de esta ciudad, el cual se trató de la tumba de Waja-Hur. Waja-Hur fue nada más y nada menos, que un famoso constructor y arquitecto egipcio de la dinastía XXVI. Este recinto está compuesto por dos largos corredores que conllevan a tres cámaras mortuorias.

Y es en estas, que es posible leerse inscripciones decorativas e imágenes con vivos colores. Las cuales, hasta el día de hoy, se mantienen en un buen estado de conservación para el aprecio de los turistas. No obstante, este no es el caso de todas ellas, puesto que las que están localizadas a unos 10 metros debajo del nivel del suelo, sufrieron muchos daños a causa de las constantes inundaciones ocurridas en el lugar.

Qué hacer en heliopolis, Egipto

¿Qué hacer en heliopolis, Egipto? Cuando vayas a visitar y explorar a la Heliopolis, debes tener en cuenta que éste recorrido es uno basado en la apreciación de los restos de la que fue una vez una ciudad de tanta importancia para Egipto.

Así que al pisarla te encontrarás con ruinas y restos de construcciones. Siendo los lugares claves para conocerla el Obelisco de Senusret I y la tumba de Waja-Hur.

Para conocer el propósito de esta ciudad, habría que mencionar que por igual eran adoradas otras divinidades como eran los casos de el toro Mnevis, Hathor e Iusas.

Turismo en Heliopolis

El turismo en Heliopolis es uno basado en la exploración de sus ruinas, y de conocerse lo que fue alguna vez como ciudad de Egipto.

También uno de sus grandes atractivos está en la historias que guarda detrás de todos sus restos realmente. Y es que la importancia de esta ciudad, comenzó porque se trató de un lugar de aprendizaje durante el periodo griego, en donde las escuelas de filosofía y astronomía se cree fueron frecuentadas por Pitágoras, Platón y Solón. Hasta filósofos griegos como Eudoxo de Cnido que aprendió aquí la verdadera longitud del año y mes.

Sin embargo, la ciudad fue destruida en la invasión persa ocurrida en 525 a. C. y más tarde en el 343 a. C. debido a la fundación de Alejandría, fue despoblándose con lentitud. Para el siglo I a.C era ya una ciudad sin casi habitantes, y para el siguiente siglo, ya sus monumentos y templos o serían trasladados a Alejandría y Roma, o sus materiales servirían como cantera para la construcción de las edificaciones en El Cairo en la Edad Media.

Tiempo y temperatura en Heliopolis

El tiempo y temperatura en Heliopolis es el mismo que podrás conseguir en El Cairo, siendo entonces un clima desértico en donde el calor es el predominante en los meses de verano.

Entonces en los veranos las temperaturas varían entre los 40 °C y las mínimas descienden a unos 20 °C. Siendo las más altas las más comunes durante los días, y a medida que se acerca el anochecer es que van descendiendo.

Para invierno las temperaturas varían entre 19 °C y 29 °C, y en las noches caen por debajo de 11 °C o 5 °C. Convirtiendo así, a la mejor temporada para visitar estas ruinas al invierno, que es cuando las temperaturas son las más frescas posibles.

No es muy recomendable que visites esta zona en verano, puesto que el calor es un factor importante a considerar. Debido a sus ventajas, como es de esperarse, la temporada alta en la zona está marcada por el invierno, mientras que la baja por el verano.

Cuenta al mismo tiempo una alta humedad a causa de los efectos del valle del río Nilo. Además, es importante conocer que las tormentas de viento son frecuentes, y que son estas tormentas las responsables de traer polvo del desierto del Sahara durante los meses de marzo y de abril. Con respecto a las precipitaciones, las mismas son muy escasas, y solo ocurren es en los meses más fríos del año.

Sea cual sea la fecha en la que visites a esta ciudad, lo mejor será que lo hagas muy temprano en la mañana, para así evitar el exceso de turistas, además de contar a estas horas, con las temperaturas más agradables posibles.

Y por supuesto, ir bien protegido en contra del sol usando protector solar, llevando sombreros que cubran adecuadamente la cabeza, y tomando abundante agua, es indispensable en cualquier momento.